la ladrona
La edad termina por robarte todo.
Virgilio
Los dogmas cambian y nuestra ciencia es engañosa, pero la naturaleza no yerra; su marcha es segura y ella no la disfraza.
Cada uno de nosotros está entero en ella y en cada uno de nosotros.
En cada ser vivo tiene su centro: el animal encuentra seguramente su ruta para entrar en la existencia y también para salir de ella; entretanto vive sin temor a la destrucción y sin cuidados, sostenido por la conciencia de que es la Naturaleza misma y, como ella, inmortal.Tan sólo el hombre lleva en sí el concepto abstracto de la muerte; pero ésta sólo le angustia (circunstancia digna de ser meditada) en ciertos momentos, cuando algún hecho se la trae a la imaginación.
Contra la poderosa voz de la Naturaleza, la reflexión puede poco.
El mundo como voluntad y representación, Arthur Schopenhauer
(EL PRESENTE ETERNO DE LA VOLUNTAD, libro cuarto, § 54)
Las cosas no son lo que parecen,
pero tampoco son de otro modo.
Lankavatara sutra