La tolerancia es una virtud necesaria en la vida cotidiana de todo ser, pero para una persona completa no existe nada que deba ser tolerado o incluido bajo el concepto de la tolerancia. La tolerancia sólo existe en la esfera de lo relativo.
¿Por qué? Pues porque cuando alguien hace algo que no nos gusta, necesitamos reunir todas nuestras fuerzas para soportarlo; se trata de una situación difícil y desagradable. Sin embargo, si te has educado por encima de los conceptos relativos de la mente, y no tienes en cuenta el yo y los otros, la longevidad y la brevedad, la vida y la muerte, tampoco existirá el resentimiento. Entonces, ¿para qué necesitamos la tolerancia?
Una persona con un alto grado de integración en el universo deja atrás todo concepto de individualidad y extiende su amor incondicional a toda forma de vida.
Cuando nos deshacemos de la individualidad somos capaces de liberarnos de todo tipo de discriminación en cuanto a forma, lenguaje, percepción, sentimientos y demás condiciones relativas. Nuestro verdadero ser es capaz de desarrollarse con libertad, sin ningún tipo de apego. Cuando la mente siente apego hacia algo únicamente se provoca dolor.
Toda persona íntegra no siente apego hacia nada, ni depende de determinados conceptos mentales ni formas cuando se relaciona o ayuda a los demás. Su existencia como tal es un beneficio para toda forma de vida.
Hua Hu Ching, cap. XV