Jugamos embelesados con las palabras, memorizamos conceptos, y llegamos así a pensar que somos realmente sabios, pero lo cierto es que, a los “sabios” de este tipo, su “sabiduría” de poco les sirve para manejar y atender las realidades de la vida. Si así fuera, ¿no es cierto que a día de hoy las cosas serían bien distintas?
D. T. Suzuki, ¿Qué es el Zen?, cap. VI