Ahí fuera, fuera de tu mente y de la mía, no hay escrita ninguna razón de las que tú y yo utilizamos para el ésto y el aquello. No es mejor dos que uno, ahora que después, vivir que morir, ¿dónde está escrito? ¿puedo yo verlo, si tú no estás para mostrármelo? ¿puede él verlo, si yo no estoy para mostrárselo? ¿puede uno verlo, si se encuentra en la más absoluta soledad?
Las razones y los porqués son una creación de los seres inteligentes para tratar de adaptarse a la realidad cambiante, para dar un sentido que haga previsible el mañana y atenúe la angustia de la incertidumbre. Pero, a base de pensar para el mañana, ¿hallaste alguna certidumbre?
¿Cuál es la verdad, cuando desaparecen todas las interpretaciones? ¿Qué es la seguridad, cuando ya no hay nadie para definir el peligro? ¿Qué pasaría si te dieras cuenta que fuera del mundo mental, del mundo del ‘yo’, ya no hay nadie?
Hoy piensas en el mañana, y cuando mañana sea hoy, seguirás pensando en el mañana. De esa manera nunca vivirás realmente el hoy ni el mañana; el primero por perdido, el segundo por irreal. Tan solo ensoñarás con el mañana; y con el ayer, ese ayer que fue el hoy que se te escapa.
Cierro esta cadena de reflexiones con un bonito extracto de Dogen, en su Shobogenzo:
Si viene la vida, es la vida. Si viene la muerte, es la muerte. No hay razón de que estés bajo el control de ellas. No deposites en ellas ninguna esperanza. Esta vida y esta muerte son la vida del Buddha. Si tratas de rechazarlas negándolas, pierdes la vida del Buddha.
Vitor - El Bosque Nevado dice:
2 de Septiembre de 2007 a las 02:35 ||Visitar Vitor - El Bosque Nevado
Creo que es hora que tomemos como ejemplo los seres no humanos, como los animales por ejemplo. Cuando viven, simplemente viven. Cuando mueren, simplemente mueren. Perfección en cada momento… no es tan difícil, ¿o si?