Ahora que estamos en época de exámenes, carreras deportivas, actuaciones musicales, etc., os dejo una bella reflexión de un gran taoista que deseo os ayude a romper las ataduras del “yo y su premio” y dejar que vuestras destrezas se desplieguen tal y como son:
Cuando un arquero dispara por nada
tiene toda su habilidad.
Si dispara por una hebilla de bronce
ya está nervioso.
Si dispara por un premio de oro
se vuelve ciego;
o ve dos objetivos -
¡Está fuera de su mente!
Su habilidad no ha cambiado. Pero el premio
le divide; se preocupa.
Piensa más en ganar
que en disparar -
Y la necesidad de ganar
le roba su fuerza.
Chuang-Tzu, traducido por Thomas Merton.