Había una vez un campesino chino, pobre pero sabio, que trabajaba la tierra duramente con su hijo.
Un día el hijo le dijo:
-¡Padre, qué desgracia! Se nos ha ido el caballo.
-¿Por qué le llamas desgracia? - respondió el padre - veremos lo que trae el tiempo…
A los pocos días el caballo regresó, acompañado de otro caballo.
-¡Padre, mire qué suerte! - exclamó esta vez el muchacho, nuestro caballo ha traído otro caballo.
-¿Por qué le llamas suerte? - repuso el padre, veamos qué nos trae el tiempo.
Pasados unos cuantos días, el muchacho quiso montar el caballo nuevo, pero éste, no acostumbrado al jinete, se encabritó y lo arrojó al suelo. El muchacho se rompió una pierna.
-¡Padre, qué desgracia! - exclamó ahora el muchacho, ¡me he roto la pierna!
Y el padre, retomando su experiencia y sabiduría, sentenció:
-¿Por qué le llamas desgracia? ¡Veamos lo que trae el tiempo!
El muchacho no se convencía de ello y pasaba los días gimoteando en su cama. Pocos días después pasaron por la aldea los enviados del rey, buscando jóvenes para llevárselos a la guerra. Vinieron a la casa del anciano, pero como vieron al joven con su pierna entablillada, lo dejaron y siguieron de largo.
Anónimo
botón dice:
8 de Junio de 2007 a las 15:20 ||Visitar botón
causa-efecto…
y fluir hacia un mañana impensado
ignoramos qué es desgracia o fortuna
Saludos
Alejandro Rosito dice:
13 de Abril de 2008 a las 00:14 ||Visitar Alejandro Rosito
Las cosas no son buenas o malas, “son”, “aquí y ahora”. No se trata de aceptarlas o rechazarlas, porque aceptar algo es apegarse a la aceptación, rechazar algo es apegarse al rechazo. Si puedes mejorar algo, mejoralo pero “aquí y ahora”, pero no te aferres a tu esfuerzo porque puede que no sirva de mucho y eso puede causarte sufrimiento.
“Veamos lo que trae el tiempo” no significa inactividad sino todo lo contrario es actividad, es “atención continua” al ahora, porque “lo que trae el tiempo” no se refiere al futuro lejano sino al presente próximo, al aquí y al ahora, ya que cada segundo que pasa es “ahora”, si ya pasó entonces no existe y si no ha pasado no existe. ¿Se fue el caballo? Búscalo, pero no te aferres a su búsqueda puede que no lo encuentres, pero según pasa el tiempo puede que regrese.
¿Desgracia? ¿Suerte?