Él no pretende para sí sus perfecciones.
Ama y nutre todas las cosas,
pero no las señorea.El Tao, sin hacer nada,
no deja nada sin hacer.Lao-Tsé
¿Hacer sin hacer nada?
Sí. El Tao no es un sujeto, una cosa, un individuo, ni siquiera una entelequia; no es una idea categorizable en la mente ordinaria humana. Tampoco tiene intención, objetivos, deseo de realizar ni conciencia de lo realizado. No hay hacedor, ni objeto hecho.
Es “eso” que “se realiza”.
Es el suelo frío, el vuelo de la mariposa, el veneno de la serpiente.
Alejandro Rosito dice:
12 de Abril de 2008 a las 23:16 ||Visitar Alejandro Rosito
¡Ya! ¡Aquí y ahora! “Todo”